Estudiamos la caída del cabello desde el diagnóstico médico, no desde el producto. Entender qué le pasa a tu cabello es el primer paso para tratarlo bien.
La caída del cabello es habitual en ciertos momentos del año, pero hay señales que conviene mirar con calma.
Notas menos volumen o se te ve más el cuero cabelludo.
Dura más de tres meses o aparece de forma brusca.
La zona clara avanza y no vuelve a poblarse.
Picor, descamación, enrojecimiento o dolor.
Detrás de un mismo síntoma puede haber causas muy distintas, y cada una necesita un abordaje diferente. Por eso empezamos siempre por el diagnóstico.
Factores genéticos: La causa más frecuente en hombres y mujeres.
Estrés y enfermedades: Episodios que se notan semanas o meses después.
Problemas del cuero cabelludo: Dermatitis y otras afecciones que afectan al pelo.
Cambios hormonales: Posparto, menopausia o alteraciones de tiroides.
Déficits nutricionales: Hierro y otros valores que se estudian con analítica.
Medicación: Algunos tratamientos influyen en el ciclo capilar.
Historia clínica, exploración del cuero cabelludo y, si hace falta, analítica. Buscamos la causa antes de tratar nada.
Te explicamos las opciones que encajan con tu caso, qué esperar de cada una y en cuánto tiempo.
Revisiones con imágenes comparativas para ver la evolución y ajustar el plan cuando toca.




Sí, en esta época se nota más caída y suele ser pasajera. Si dura meses o aparecen zonas con menos densidad, conviene valorarlo.
Hablamos de tu caso, exploramos el cuero cabelludo y valoramos si hace falta alguna prueba. El objetivo es que salgas con un plan claro.
El cabello crece despacio, así que los cambios se valoran a lo largo de varios meses, con revisiones por el camino.
No. Suele manifestarse de otra forma, con pérdida de densidad más repartida, y las causas hormonales tienen un peso distinto. Por eso el estudio es diferente.